Mostrando entradas con la etiqueta Mercado eléctrico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mercado eléctrico. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de febrero de 2014

Ahorros en base a la optimización de la potencia contratada

Hola a todos:
Después de una temporada sin poder actualizar el blog por motivos laborales, retomo la actividad con "nuevas energías" y actualizándolo con nuevos temas. Voy a dedicar esta entrada a hablar sobre un concepto que nos permite obtener ahorros interesantes en las facturas eléctricas sin necesidad de realizar casi ningún tipo de inversión: la optimización de la potencia contratada. Tal y como ya he explicado en anteriores artículos, la facturación eléctrica se compone principalmente por tres grandes bloques: potencia contratada, consumo energético y impuestos y otros conceptos. En el presente artículo se centrará sobre el primero de ellos.

El término de potencia juega un papel muy importante en la factura eléctrica de cualquier suministro. Supone aproximadamente la mitad del coste total de la factura (aunque esto está variando últimamente, hablaré de esto mas adelante en mayor profundidad), y depende de la potencia que se tenga contratada. Esta potencia contratada se debe de elegir en función de la potencia total simultánea que el usuario estima que va a consumir en un momento determinado.

Conceptualmente, la existencia de una parte fija en la factura según la potencia contratada supone que se paga una cantidad de dinero para cubrir los costes fijos de la red eléctrica. Estos costes fijos cubren los gastos necesarios para tener en todo momento garantizada la posibilidad de consumir dicha potencia en cualquier momento. Para ello es necesario que la red eléctrica esté permanentemente operativa y tenga la capacidad de generación y transporte suficiente para poder dar suministro a todas las instalaciones que se conectan a ella en condiciones de seguridad y calidad.


A continuación describiré como se calcula el término de potencia para los distintos tipos de suministro, para luego explicar en función de dicha estructura como elegir la potencia óptima y calcular los ahorros generados.

CÁLCULO DEL TÉRMINO DE POTENCIA EN FUNCIÓN DEL TIPO DE SUMINISTRO ELÉCTRICO

Según el RD 1164/2001 del 26 de octubre, por el que se establecen las tarifas de acceso a las redes de transporte y distribución de energía eléctrica, las distintas modalidades de suministro de energía son las siguientes:

  • Tarifas de baja tensión (por debajo de 1 kV):
    • Tarifa 2.0A: Tarifa simple, se puede aplicar a cualquier suministro con potencia contratada inferior a 15 kW.
    • Tarifa 3.0A: Tarifa general, se aplica a cualquier otro suministro en baja tensión, por encima de 15 kW.
  • Tarifas de alta tensión (por encima de 1 kV):
    • Tarifa 3.1A: Tarifa específica de tres periodos para tensiones entre 1 y 36 kV, con potencias contratadas en todos los periodos igual o inferior a 450 kW. La particularidad de esta tarifa es que la potencia contratada en cada periodo siempre ha de ser mayor o igual a la potencia contratada en el periodo anterior, esto quiere decir que P1 ha de ser menor o igual que P2 y esta menor o igual que P3.
    • Tarifa 6: Tarifas generales, con potencias contratadas superiores a 450 kW en cualquiera de los periodos tarifarios. Estas tarifas se diferencian por niveles de tensión, y están basadas en 6 periodos tarifarios que se dividen la totalidad de las horas anuales, de igual forma que en las tarifas 3.1A, para las tarifas de 6 periodos, la potencia en cada uno de ellos siempre ha de ser mayor o igual que el anterior.

Por lo tanto en función de la magnitud de la instalación que necesita el suministro eléctrico, se aplicará una tarifa u otra. Según la tarifa elegida, habrán distintos periodos de facturación, que son los siguientes: 

  • Modalidad de un periodo: Únicamente existe un periodo que cubre todas las horas anuales, por lo que únicamente hay una potencia contratada con un precio. Esta modalidad es la que suele aplicarse en viviendas y pequeños locales comerciales, con tarifa 2.0A.
  • Modalidad de dos periodos: Se puede aplicar de forma voluntaria a los mismos suministros de un único periodo (tarifas 2.0A) que se acojan a la discriminación horaria. La duración de cada periodo será la siguiente:
Tabla 1: Distribución horaria para facturación con dos periodos. (Fuente: Elaboración propia)
  • Modalidad de tres periodos: Se aplica para los suministros en baja tensión de mas de 15 kW (tarifas 3.0A) y en alta tensión de menos de 450 kW (tarifas 3.1A). Los tres periodos: P1 – Punta, P2 – Llano y P3 – Valle tienen las siguientes distribuciones horarias:
Tabla 2: Distribución horaria para facturación con tres periodos. (Fuente: Elaboración propia)
  • Modalidad de seis periodos: Se aplica para los suministros de alta tensión de mas de 450 kW (tarifas 6). Los seis periodos (P1 a P6) cubren las 24 horas diarias de los 365 días del año. El reparto de los seis periodos se realiza en función del tipo de día, el tipo de mes y la ubicación geográfica del suministro (Península, Baleares, Canarias o Ceuta y Melilla). En la siguiente tabla se representa de forma gráfica la distribución para lo suministros en la Península:
Tabla 3: Distribución horaria para facturación con seis periodos. (Fuente: Elaboración propia)

Una vez explicado como se estructuran las tarifas eléctricas, y los periodos de facturación, pasaré a explicar como interviene la potencia contratada en la factura eléctrica, que depende de estos dos conceptos: tarifa de acceso y periodos de facturación.

En el suministro eléctrico se debe de elegir una potencia contratada para cada uno de los periodos de facturación considerados, y el término de potencia será el resultante de multiplicar para cada periodo de facturación la potencia a facturar (en kW) por el precio establecido (en €/kW año). Por lo tanto, en función del momento del día, el precio del término de potencia será distinto, según las horas de mayor o menor demanda, facturándose cada mes la doceava parte del coste anual.

Ahora bien, el punto clave de la cuestión es determinar cual es la potencia a facturar para cada periodo, que según la tarifa puede depender de la potencia realmente demandada. Esto se hace utilizando los siguientes equipos de control en función de las tarifas de acceso: 

  • Para tarifas 2.0A, la potencia se controla mediante interruptores de control de potencia (ICP), que están regulados para cortar el suministro de la instalación cuando la intensidad que circula por ellos es superior a la intensidad correspondiente a la potencia contratada. Si se tiene contratado el suministro con discriminación horaria (2 periodos), el ICP se tasa a la potencia del primer periodo, que es el diurno (punta-llano).
  • Para tarifas 3.0A y 3.1A, la potencia demandada se controla mediante maxímetros (cuyas funciones están incorporadas en los nuevos contadores electrónicos). Estos son equipos que registran las potencias cuartohorarias máximas de los tres periodos de facturación (punta, llano y valle). Esto quiere decir que si hay un pico de consumo muy puntual de unos pocos minutos, pero el resto de los 15 minutos el consumo es bajo, la potencia cuartohoraria de ese periodo no será la del pico, sino el valor promediado. Por lo tanto, en este tipo de tarifas, tenemos que el maxímetro refleja cual es el valor cuartohorario maximo de todo el mes, y en función de la relación entre ese valor y la potencia contratada se calculará la potencia a facturar siguiendo las siguientes reglas:
    • Si la potencia medida en los maxímetros es inferior al 85% de la potencia contratada, se factura el 85% de la potencia contratada. De esta forma, existe una ligera “compensación” si se consume menos potencia que la contratada (pero únicamente de un 15% menos).
    • Si la potencia medida en los maxímetros está entre el 85% y el 105% de la potencia contratada, se factura la potencia medida en los maximetros. En este caso, permite un exceso del 5% sobre la potencia contratada sin ningún tipo de penalización.
    • Si la potencia medida en los maxímetros es superior al 105% de la potencia contratada, se factura la potencia medida en los maxímetros mas el doble de la diferencia entre la potencia medida y el 105% de la potencia contratada. En este caso, se aplica una penalización únicamente sobre lo que pase del 5% de la potencia contratada.
    • Se puede ver que con esta modalidad de facturación, únicamente hay que tener un exceso de potencia superior al 105% de la potencia contratada en un cuarto de hora, para que se aplique la penalización de potencia durante todo el mes.
  • Para las tarifas 6, la potencia se controla igualmente con las medidas cuartohorarias proporcionadas por los maxímetros, pero la facturación de las potencias se hace de forma distinta:
    • Por un lado, se factura la potencia contratada para cada periodo, esta opción no permite una reducción de este término si se consume menos que lo que se contrata (como si que pasa en las tarifas 3.0 y 3.1).
    • Por otro lado, en el caso de que hayan momentos en los que la potencia consumida exceda a la potencia contratada, se facturarán por separado los excesos de potencia de la siguiente manera:
Fórmula 1: Cálculo de los excesos de potencia en tarifas de 6 periodos. (Fuente: RD 1164-2001)
      • Donde el término Ki es un factor que tiene los siguientes valores según el periodo de facturación:
Tabla 4: Valores del término Ki para facturación de excesos de potencia en tarifas de 6 periodos. (Fuente: RD 1164-2001)
        • Y donde el término Aei representa a los excesos de potencia de todos los periodos cuartohorarios en los que se hayan producido. Se calcula con la siguiente fórmula:
    Fórmula 2: Cálculo del término Aei para los excesos de potencia en tarifas de 6 periodos. (Fuente: RD 1164-2001)

          • Pdj es la potencia demandada en cada periodo cuartohorario en el que se haya pasado la potencia contratada y Pci es la potencia contratada.

    En este punto, considero interesante hacer una pequeña aclaración del término de medida cuartohoraria de potencia. El maxímetro (o el contador electrónico), está continuamente realizando medidas de potencia instantánea, generalmente cada minuto, durante las 24 horas del día. En las instalaciones eléctricas (tanto domésticas, como tericiarias e industriales) se pueden producir picos de demanda muy puntuales, como por ejemplo los debidos al arranque de grandes motores, o al encendido de algunos equipos, en los que se generan sobrecorrientes varias veces superiores a las nominales. Estos picos de demanda pueden producirse durante periodos de tiempo muy cortos (inferiores a un segundo en algunos casos). Es por esto, que para de alguna forma “amortiguar” el efecto de estos picos sobre la potencia a facturar se utiliza el concepto de potencia cuartohoraria. De esta forma, si el maxímetro, tal y como he mencionado antes, realiza mediciones de potencia simultánea cada minuto, integra cada 15 medidas en una sola que tendrá el “valor promedio” de las 15 medidas. 

    Aún con esa integración de medidas instantáneas, hay que tener en cuenta, que una medida cuartohoraria representa un valor de resolución relativamente muy preciso si se analizan los periodos de facturación mensuales. Esto es debido a que una hora tiene 4 periodos cuartohorarios, un día 96 y un mes de 30 días tiene un total de 2.880 periodos cuartohorarios. De ahí se obtiene la conclusión de que cuanto menos picos de consumo puntuales (o mas se aplane la curva de demanda), menos haya que pagar por excesos de potencia.

    OPTIMIZACIÓN DE LA POTENCIA CONTRATADA EN UN SUMINISTRO EXISTENTE

    Después de haber sentado las bases de como afecta la potencia contratada a la facturación energética, pasaré a explicar algunos métodos para optimizar la potencia contratada. Esto básicamente se reduce a una cosa, saber cual es el comportamiento real de la instalación (en lo referente a potencias demandadas reales) para establecer una potencia contratada lo mas cercana posible a ese punto.

    Ya que la potencia demandada se controla de cara a la facturación de dos formas: mediante ICP y mediante maxímetros, desarrollaré formas de obtener la potencia óptima, que nos permitirán reducirla o aumentarla para obtener ahorros sin necesidad de realizar prácticamente ninguna inversión.

    SUMINISTROS CON INTERRUPTOR DE CONTROL DE POTENCIA (ICP)

    En este tipo de suministros, como ya he explicado, el término de potencia es fijo, y siempre se paga lo mismo. No se puede consumir mas potencia que la contratada, ya que el ICP corta el suministro cuando esta potencia se sobrepasa. Por lo tanto, para saber si la potencia contratada es la óptima hay que saber cual es la potencia consumida real.

    Para saber cual es la potencia consumida real, es necesario realizar una serie de mediciones in situ, ya que en las facturas no hay ningún tipo de información que pueda ayudarnos (como se verá mas adelante en los suministros con maxímetros). Una opción es instalar un medidor de consumo eléctrico (ya hice un artículo en este mismo blog ampliando información sobre el tema).

    Con esta útil herramienta, se puede tener un control bastante detallado de cual es la potencia instantánea consumida en cada momento (suelen dar medidas cada minuto, igual que los contadores), y haciendo una serie de cálculos se pueden obtener las curvas de demanda de energía. En la siguiente imagen, he representado la curva de demanda instantánea del pasado día 3 de enero, proporcionada por el medidor de consumo que tengo instalado en mi casa. 


    Gráfica 1: Curva de demanda instantánea. (Fuente: Elaboración propia)

    Partiendo de los datos obtenidos de dicha gráfica, y calculando los valores promedio para cada 15 minutos, se puede obtener la curva de demanda cuartohoraria, cuyos valores son los que se emplean para la facturación de potencia en el caso de que se tengan maxímetros. A continuación muestro la curva de demanda cuartohoraria correspondiente al mismo día representado en la gráfica anterior. Como se puede apreciar, la curva se ha estilizado, ya que ha pasado de tener 1440 puntos en el eje de las abscisas (correspondiente a los 1440 minutos que tiene un día), a tener 96 puntos (los 96 cuartos de hora que tiene un día).

    Gráfica 2: Curva de demanda cuartohoraria. (Fuente: Elaboración propia)
     
    Por lo tanto, para este caso concreto, y suponiendo que esta curva fuera representativa del comportamiento normal de la instalación (aunque no lo es ya que es un día concreto, y el uso en una vivienda puede ser muy variable de un día a otro y de una estación a otra) se podría apreciar en la curva de carga cuartohoraria las siguientes conclusiones:

    • Durante el periodo nocturno y primeras horas de la mañana, la demanda de potencia ha oscilado en torno a los 170-200 W, lo cual se corresponde principalmente con el consumos constantes de una vivienda, como la nevera, el router y el stand by de los electrodomésticos.
    • Durante el periodo diurno, la demanda se ha mantenido excepto en tres ocasiones en valores entre los 500-1.000W, lo cual nos da una idea de cual es el nivel de consumo normal a lo largo del día.
    • En tres momentos puntuales, han habido picos de demanda, a las 14:00, a las 18:30 y a las 19:15 en los que se han demandado potencias de 1,86kW, 3,62kW y 3,48 kW. Estos picos de consumo serían los que condicionarían la potencia contratada para todo el periodo de facturación, ya que al no haber maxímetros, si se contratase una potencia de por ejemplo 1 kW (acorde al consumo durante la mayor parte del día), cuando se demandasen los 3kW pico, el ICP cortaría el suministro.
    • Viendo la forma de la gráfica se puede apreciar que a priori, con el patrón de consumo actual, no parece interesante adoptar un suministro con discriminación horaria, ya que el grueso del consumo se realiza en horario diurno, siendo menor en horario nocturno (cuando la energía es mas barata). En este caso no es interesante, ya que se trata de una vivienda en la que hay actividad durante todo el día; si se tratase de una vivienda en la que todos sus ocupantes pasaran el día fuera de casa (en el trabajo o en clase por ejemplo) probablemente sí que resultaría interesante, ya que el grueso del consumo se daría mas en las horas de final de la tarde y nocturnas.

    En el caso de que no se disponga de un medidor de consumo eléctrico, existe otra forma mas rudimentaria y menos precisa de saber cual es la potencia consumida real de una instalación concreta, pero que puede proporcionar una idea general de dicho valor. Para ello son necesarias dos cosas:

    • Conocimiento de la instalación, los aparatos consumidores de electricidad y cual es el patrón de uso real de la misma. Esto es, saber con la mayor precisión posible, cuales son los aparatos que son susceptibles de estar funcionando al mismo tiempo.
    • Un polímetro o una pinza amperimétrica para medir la tensión y corriente consumida en bornes del cuadro general de baja tensión.

    Voy a ilustrar este procedimiento con un ejemplo. El pasado mes de enero, realicé en la oficina de la empresa en la que estuve trabajando un cálculo estimado de cual es la potencia óptima a contratar, ya que se habían trasladado recientemente a un nuevo local y la potencia que tenía contratada el anterior inquilino, que era de 8,05 kW parecía excesiva. 


    Puesto que la instalación no contaba con un medidor de consumo eléctrico, se hicieron las mediciones con una pinza amperimétrica. La secuencia de medidas y los resultados obtenidos fueron los siguientes:

    En primer lugar se abrió el cuadro general, y se realizaron medidas de tensión y corriente en el interruptor de cabecera del cuadro y el ICP, estando prácticamente todos los receptores de la oficina apagados, únicamente estaban encendidos los que también lo están cuando en la oficina no hay nadie, obteniendo los consumos mínimos reales. Los resultados fueron:
    • Tensión entre fase y neutro (la instalación es monofásica): 227,2V.
    Imagen 1: Medida de tensión de la instalación. (Fuentes: Elaboración propia - www.dabaringenieros.comwww.geniaglobal.com)
    • Corriente de fase y de neutro (al ser una instalación monofásica, por ambos conductores circula la misma corriente): 5,5 A.
    Imagen 2: Medida de corriente con carga mínima de la instalación. (Fuentes: Elaboración propia - www.dabaringenieros.comwww.geniaglobal.com)
    • Potencia total aproximada: 227,2V · 5,5 A = 1.249,6 VA.
    • Hay que tener en cuenta que las pinzas amperimétricas miden corrientes aparentes, no activas; pero teniendo en cuenta que en la tarifa de acceso del suministro no se penaliza la reactiva, se puede suponer que la potencia mínima aparente y la activa, de cara a elegir la potencia contratada serán las mismas: 1,25 kW.




  • En segundo lugar, se conectaron todos los receptores que previsiblemente pueden estar encendidos al mismo tiempo. Al tratarse de una oficina dichos receptores principalmente son: toda la iluminación, climatización, cafetera y equipos informáticos. Una vez estaban todos encendidos y funcionando un rato a plena carga (para que no influyeran los transitorios de arranque de los equipos), se volvieron a realizar las mismas mediciones. Los resultados fueron los siguientes: 

    • Tensión entre la fase y el neutro: 227,2 V, debido a que la potencia de la oficina no es muy elevada, se supuso que la tensión en vació y en plena carga sería la misma.
    • Corriente de fase: 21,7 A.
    Imagen 3: Medida de corriente con carga máxima de la instalación. (Fuentes: Elaboración propia - www.dabaringenieros.comwww.geniaglobal.com)
    • Potencia total aproximada: 227,2V · 21,7A = 4.930,24VA = 4,93 kW.

    Por lo tanto, según las mediciones realizadas, la potencia mínima es de 1,25 kW y la máxima de 4,93 kW, unos 3 kW menos que la potencia contratada actual. Debido a que en suministros en baja tensión con tarifa de acceso 2.0A el control de la potencia se hace con ICP's, y estos tienen unas corrientes de tarado normalizadas, es necesario elegir la potencia contratada dentro de unos escalones normalizados de potencia. En este caso se decidió bajar la potencia contratada de los 8,05 kW a los 5,75 kW, que es la potencia normalizada superior mas próxima al valor medido. 

    Teniendo en cuenta los precios establecidos para el término de potencia en la Tarifa de Último Recurso, o Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (como se llama actualmente), el ahorro anual sería el siguiente:

    • Precio del término de potencia: 42,043426 €/kW ·año.
    • Coste del término de potencia inicial antes de impuestos: 42,043426 €/kW·año x 8,05 kW = 338,44 €/año.
    • Coste del término de potencia final antes de impuestos: 42,043426 €/kW·año x 5,75 kW = 241,74 €/año.
    • Ahorro anual: 96,69 €/año, para conseguir este ahorro únicamente hay que comunicar a la compañía suministradora el cambio de potencia contratada, no es necesario modificar la instalación, ya que se está disminuyendo la potencia.
    • Hay que tener en cuenta no obstante, unos condicionantes a la hora de bajar la potencia contratada. Si la instalación no tiene boletín de instalación, o este está caducado, habrá que obtener uno nuevo, teniendo que recurrir a un instalador eléctrico que la revise, modifique si procede y registre el boletín en la delegación de industria y en la compañía eléctrica. Si el boletín esta en orden, únicamente hay que comunicarle a la compañía el cambio, y pagar un coste de gestión que está en torno a los 10€ + IVA (fuentes para los costes asociados: Ecoserveis; Holaluz).
    • Si por el contrario se pretende aumentar dicha potencia contratada, además de tener que comprobar que la instalación y el boletín permiten técnicamente dicho aumento (en caso contrario habría que modificar la instalación y actualizar el boletín para las nuevas corrientes y potencias), habría que abonar otros importes por los siguientes conceptos (Fuente: Iberdrola):
      • Derechos de extensión: 17,374714 €/kW + IVA.
      • Derechos de acceso: 19,703137 €/kW + IVA.
      • Derechos de enganche: 9,044760€ por actuación + IVA.

    SUMINISTROS CON CONTROL DE POTENCIA A TRAVÉS DE MAXÍMETROS

    En los suministros de tarifas 3.0, 3.1 y 6, como ya he explicado antes, el control de la potencia consumida se realiza mediante maxímetros, con lo que la obtención de la potencia contratada óptima se simplifica. Esto es debido a que en este tipo de tarifas la compañía refleja en las facturas las medidas del maxímetro para cada uno de los periodos.

    Otra forma de obtener las medidas de los maxímetros es a través del portal web de la compañía comercializadora de electricidad, en los cuales además de descargarse las facturas en formato electrónico, se puede obtener gran cantidad de información adicional sobre el contrato de suministro.

    De esta forma, las medidas del maxímetro ya dan información suficiente para analizar la potencia óptima a contratar, sin necesidad de realizar ningún tipo de medición en la instalación (aunque siempre es recomendable contar con un medidor de consumo eléctrico o cualquier otro tipo de sistema de monitorización energética).

    Por lo tanto, se partirá de las medidas de los maxímetros para todos los periodos de como mínimo un año natural completo. Para ilustrar este procedimiento, en la siguiente tabla se muestran como ejemplo las medidas del maxímetro de una instalación con tarifa 3.0 (baja tensión, menos de 450 kW) para los 12 últimos meses, cuya potencia contratada actual es de:

    • Periodo 1 - Punta: 100 kW.
    • Periodo 2 – Llano: 100 kW.
    • Periodo 3 – Valle: 100 kW.

    Tabla 5: Medidas anuales de maxímetro. (Fuente: Elaboración propia)

    En este caso las medidas de los maxímetros que aparecen en las facturas se corresponden con seis periodos, pero la facturación se hace en tres. La forma de convertir las medidas a tres periodos es de la siguiente manera:

    • Periodo Punta: Valor máximo de P1 y P4.
    • Periodo Llano: Valor máximo de P2 y P5.
    • Periodo Valle: Valor máximo de P3 y P6.

    Como se puede apreciar en la tabla, se han representado en color verde las los valores que son inferiores al 85% de la potencia contratada (85 kW). En este caso todos los valores son bastante inferiores, por lo que es evidente que la potencia contratada está sobredimensionada. 

    En la siguiente tabla se muestra una simulación en hoja de cálculo de lo que se tendría que pagar por el término de potencia de esta instalación (antes de impuestos), aplicando las formulas de facturación para esta tarifa y los siguientes precios (Fuente: Iberdrola):

    • Periodo Punta: 41,40076 €/kW·año.
    • Periodo Llano: 24,840455 €/kW·año.
    • Periodo Valle: 16,560305 €/kW·año.
    Tabla 6: Simulación del coste del término de potencia actual. (Fuente: Elaboración propia)

    En la tabla se han aplicado los precios mencionados para todo un año natural, pero en la realidad estos precios varían constantemente. Hasta ahora se actualizaban como mínimo cada tres meses, que es cuando se revisan los precios de las tarifas último recurso, o cada año que es cuando se actualizan las tarifas de acceso. A partir de próximo 1 de abril, la forma de calcular los precios de la energía cambiará por lo que las variaciones de precios serán mas frecuentes.

    Por lo tanto, con el patrón de uso de la instalación reflejado por las medidas de los maxímetros y una potencia contratada de 100 kW para los tres periodos el coste total del térmimo de potencia en un año sería de 7.038,13€.

    En la tabla se han calculado igualmente dos valores para cada periodo de facturación que nos serán útiles a la hora de obtener la potencia contratada idónea. Se representa por un lado el valor máximo, y por otro el valor promedio.

    • Con los valores máximos de cada periodo, nos aseguraríamos de que nunca hayan penalizaciones por exceso de potencia, pero podría darse el caso de que se siguiera pagando de mas si dicho valor máximo únicamente se da en un mes y el resto del año los valores registrados fuesen inferiores.
    • Con los valores medios podemos hacernos una idea de cual es el punto aproximado en el que se encuentra la potencia óptima.

    Por lo tanto para obtener dicha potencia, se procederá a hacer una serie de iteraciones en la hoja de cálculo modificando para cada periodo por separado las potencias contratadas de cada periodo desde el valor promedio hasta el valor máximo para ver con que potencia se obtienen los mayores ahorros. Los resultados son los siguientes:

    Tabla 7: Resultados de la iteración para la potencia contratada óptima en cada periodo. (Fuente: Elaboración propia)

    En las tablas se han representado en negrita los valores promedios, máximos y los óptimos en los que los ahorros son máximos. En las siguientes gráficas se muestra de forma visual la evolución de los ahorros para cada periodo de facturación en función de la potencia contratada. Se puede apreciar que los valores óptimos de potencia son aquellos en los que la curva de ahorros tiene su punto máximo, tanto con potencias inferiores como superiores los ahorros son mas bajos. 

    Gráfica 3: Evolución de los ahorros por cambio de potencia para el Periodo Punta. (Fuente: Elaboración propia)

    Gráfica 4: Evolución de los ahorros por cambio de potencia para el Periodo Llano. (Fuente: Elaboración propia)

    Gráfica 5: Evolución de los ahorros por cambio de potencia para el Periodo Valle. (Fuente: Elaboración propia)

    Por lo tanto, según los resultados obtenidos, la potencia óptima a contratar para cada periodo serían las siguientes:

    • Periodo Punta: 44 kW.
    • Periodo Llano: 40 kW.
    • Periodo Valle: 25 kW.

    Es interesante mencionar que estas potencias son inferiores a los valores máximos, lo cual quiere decir que en uno o varios meses la potencia consumida será superior, y por lo tanto en uno o varios meses se cobrará una penalización por dicho exceso. Pero en el computo total anual, dicha penalización quedará compensada con la menor facturación del resto de meses, siendo mayor el ahorro al final de año. 

    Por lo tanto, el nuevo importe a pagar por el término de potencia obtenido con la modificación de potencias sería el siguiente:

    Tabla 8: Simulación del coste del término de potencia optimizado. (Fuente: Elaboración propia)

    Comparando este importe con el obtenido antes de modificar las potencias se obtienen los siguientes ahorros:

    • Coste inicial del término de potencia: 7.038,13 €/año.
    • Coste final del término de potencia optimizado: 3.054,22 €/año.
    • Ahorro total obtenido: 3.983,91 €/año.

    Aún teniendo que pagar el coste de gestión para disminuir la potencia contratada, los ahorros son muy interesantes, de casi 4.000€ anuales sin tener que modificar la instalación.

    En el caso de los suministros con seis periodos (tarifas 6) el cálculo de los ahorros no se puede hacer de la misma forma, ya que los excesos de potencia se calculan de forma distinta (tal y como se ha explicado al principio de este artículo), y sería necesario tener las medidas cuartohorarias de todo el año (las cuales se podrían obtener si la instalación contase con un medidor de consumo eléctrico). No obstante, este procedimiento en base a los valores cuartohorarios máximos mensuales puede ayudarnos a hacernos una idea de en torno a que valores rondarían las potencias óptimas. 

    CONCLUSIONES

    En este artículo se ha podido ver cual es el potencial de ahorro que puede tener la optimización de la potencia contratada, así como las formas de obtener dichas potencias óptimas y de calcular los ahorros que generarían. Dependiendo de como se utilice la instalación y de cual sea la potencia contratada actual, las posibilidades de ahorro pueden ser muy interesantes, especialmente en aquellos casos en los que la potencia contratada sea la que se calculó en la fase de diseño de la instalación, ya que en ese momento no suele tenerse un conocimiento muy exacto de como se va a utilizar la instalación.

    Es importante tener en cuenta, que el cálculo de ahorros en base a las lecturas de los maxímetros únicamente es válido y real siempre y cuando los valores de los maxímetros sean reales y estables. Eso quiere decir, que si se modifican las potencias contratadas siguiendo este criterio, y mas tarde se modifica la instalación (ampliando o reduciendo maquinaria) o se cambian los patrones de uso (modificando los horarios de uso), los cálculos se invalidarían, ya que se basan en los históricos de medidas de los maxímetros.

    Es por ello que para hacer este tipo de cálculos se recomienda tener la mayor cantidad de información posible, como mínimo de uno o dos años, para ver si los patrones de uso son constantes.

    También es importante tener en cuenta que la continua evolución de los precios hace que sea muy difícil obtener una predicción de ahorros que sea real, ya que durante el mismo año los precios del término de potencia pueden modificarse varias veces. Pero teniendo en cuenta la evolución en los últimos años, los precios no han hecho mas que crecer, la optimización de la potencia contratada será siempre interesante.

    Otro punto importante a mencionar es el hecho de que a partir del pasado 1 de agosto del 2013, con la modificación de las tarifas de acceso y de los precios de las tarifas de último recurso, hubo un importante cambio de tendencia en los precios de la energía. Analizando los precios de las tarifas de último recurso la evolución de los precios fue la siguiente:

    • Modificación de precios del 1 de agosto del 2013:
      • El término de potencia incrementó su precio un 62%.
      • El término de energía disminuyó su precio un 11%.
    • Modificación de precios del 31 de enero del 2014:
      • El término de potencia incrementó su precio (otra vez) un 17,9%.
      • El término de energía disminuyó su precio (otra vez) un 6,8%.

    Esto quiere decir por un lado que el término de potencia gana peso en el importe total de la factura, y por lo tanto el importe fijo a pagar en la factura será mayor, haciendo que todo lo que se pueda bajar la potencia contratada implicará mayores ahorros. Por el otro lado, implica que al bajar el precio del término de energía, cualquier medida de ahorro que se lleve a cabo para reducir el consumo de energía, tendrá un impacto menor sobre la factura, y por lo tanto las amortizaciones de las inversiones a realizar serán mas altas.

    Espero que este artículo os haya parecido interesante, espero vuestros comentarios y opiniones.

    Saludos a todos

    Fuentes empleadas:

    jueves, 15 de agosto de 2013

    Tarifas eléctricas: ¿Cual elijo?

    Hola a todos:
    Voy a dedicar esta entrada para hablar sobre un tema sobre el que todos hemos oído hablar, y que a mas de uno le habrá dado varios dolores de cabeza: Las tarifas de electricidad. Todos en nuestras casas o negocios tenemos contratado un suministro eléctrico, pero no siempre sabemos muy bien que es lo que tenemos contratado y cuales son las condiciones que nos aplican. En esta entrada intentaré explicar como se estructuran las tarifas y cuales son los criterios que hay que seguir para elegir una tarifa de suministro doméstico.

    Recientemente hice un análisis de mis últimas facturas de electricidad (pero bien hecho, no como el que se ofrecen a hacerte los comerciales de las compañías eléctricas que van de puerta en puerta pidiendo que les enseñes las facturas), y me di cuenta de que estaba pagando la electricidad mucho mas cara de lo que en realidad podría estar pagando. Como consecuencia de este análisis me cambié de tarifa a una que mejor se adaptaba a mis necesidades, que en el caso de viviendas, suele ser la Tarifa de Último Recurso.


    Antes de entrar con el tema del análisis que hice y porque me decidí a pasarme a la TUR, hablaré un poco sobre como se estructuran los conceptos de la factura de suministro eléctrico y que conceptos forman las tarifas eléctricas.

    ESTRUCTURA DE LA FACTURA DEL SUMINISTRO ELÉCTRICO

    La factura eléctrica, varia en función de cual sea la compañía suministradora, pero generalmente todas tienen la misma estructura. Explicaré la estructura de la factura eléctrica poniendo como ejemplo una de Iberdrola.

    Ejemplo de la primera página de una factura eléctrica doméstica de Iberdrola. (Fuente: Elaboración propia)
    Ejemplo de la segunda página de una factura eléctrica doméstica de Iberdrola. (Fuente: Elaboración propia)

    Como se puede apreciar en las imágenes, las facturas se componen de dos páginas, la primera es un resumen que incluye el importe total a pagar y algunos datos sobre el consumo y el periodo de facturación. La segunda página incluye el desglose detallado de todos los conceptos incluidos. Los elementos que aparecen en la primera página son:

    • Datos de la factura: En este apartado se incluyen de forma resumida los datos de facturación mas relevantes, como el periodo de facturación (el periodo de tiempo cuyo consumo se factura), el número de la factura, la fecha en la que se emite, la fecha en la que se cobra, el tipo de lectura (real o estimada) y el número de referencia de contrato de suministro.
    • Importe total de la factura y Resumen de facturación: Se indica el importe total de forma que se vea fácilmente y dicho importe se desglosa en tres conceptos: Energía (el importe directamente relacionado con el consumo), servicios y otros conceptos (alquiler de contador, seguros, mantenimientos, etc...) y impuestos (IVA o impuesto equivalente).
    • Evolución del consumo: En algunos casos se suele representar una pequeña gráfica en la que se muestran con columnas los consumos de las anteriores facturas para poderlas comparar con el consumo de la factura actual.
    • Otros elementos menos relevantes: En función de la compañía, se pueden agregar algunos campos en los que incluyen algunos consejos para ahorrar energía o para entender la factura. Suelen ser siempre los mismos textos y principalmente están para hacer bonito.

    En la segunda página aparecen los datos realmente interesantes, los desgloses y detalles de la factura:

    • Datos relacionados con el suministro: En este apartado aparecen todos los datos específicos del suministro eléctrico, como por ejemplo los datos del titular, el número del contador, el CUPS (es algo parecido al DNI del punto de suministro, la frontera entre la red eléctrica y la instalación de la vivienda), datos bancarios, referencias del contrato de acceso y la parte mas importante: la potencia contratada y el peaje de acceso que se aplica.
    • Detalle de facturación y consumos: Esta es la parte mas importante de la factura, en la que se pueden ver como se ha calculado el importe de la factura, y que conceptos se están facturando. Estos conceptos son tres:
      • Energía: Es la parte que factura la energía que se ha consumido en función de lo que se tiene contratado. Se divide en tres partes:
        • Término de potencia: Este es el término fijo de la factura, siempre se paga lo mismo a no ser que se modifiquen los precios. Se aplica un precio en € por cada kW que se tenga contratado a lo largo del año. Por lo tanto, para calcularlo se multiplica la potencia contratada, por los días que tiene el periodo de facturación y por el precio del término de potencia (que depende de la tarifa y suele expresarse en €/kW y año). Conceptualmente, se paga un importe por tener la capacidad de consumir de la red la potencia que se tiene contratada en cualquier momento.
        • Término de energía: Este es el término variable de la factura, y depende del consumo. Se multiplica el consumo medido en el periodo de facturación (la diferencia entre las lecturas del contador al principio y al final del periodo de facturación) por el precio de la energía (expresado en €/kWh).
        • Impuesto sobre la electricidad: Es un impuesto establecido por el gobierno para la electricidad, y se aplica sobre la suma de los importes de los términos de potencia y energía. Se calcula con la siguiente fórmula:

    Nota: El primer elemento de la fórmula es un porcentaje (4,864%).

      • Servicios y otros conceptos: En este apartado lo normal es que solo se incluya el alquiler del equipo de medida, el cual se calcula multiplicando el precio del alquiler (el marcado por el gobierno cada año a través del BOE y expresado en €/mes) por el tiempo facturado. No obstante aquí pueden aparecer otros conceptos, sobretodo si se está en mercado libre. Estos conceptos pueden ser:
        • Seguros, servicios de mantenimiento, servicios jurídicos, o cualquier otro concepto que pueda incluir la compañía suministradora en el contrato y que esté aceptado por el cliente.
      • Impuestos: Sumando el importe del apartado de energía y el de servicios y otros conceptos, se obtiene la base imponible. Sobre la base imponible se aplica mas tarde el IVA (actualmente el 21%) y se suma todo, dando como resultado el importe total de la factura. En este punto se da un fenómeno, que es cuanto menos curioso, para el cálculo del IVA se tiene en cuenta el importe del impuesto eléctrico, lo cual quiere decir, que se está cobrando un impuesto sobre otro impuesto.
    • Consumos: Aquí se aportan las lecturas reales del contador al principio y al final del periodo de facturación en el caso de que la lectura sea real, la diferencia entre ambos es el consumo del periodo. Se puede dar el caso en el que no se haya ido hasta el contador para hacer la lectura del mismo (únicamente en el caso de que el contador sea electromecánico), por lo que la lectura es estimada, esto quiere decir, que se calcula un consumo teórico basándose en los históricos de medidas reales para el periodo actual. En el caso de que el consumo real difiera, en la próxima factura se haría la lectura real y se compensaría lo que se ha cobrado de mas o de menos.
    • Desglose de la factura: Se suele incluir una pequeña gráfica en la que se diferencia del importe total de la factura el coste de suministro eléctrico de los impuestos, que suele ser casi del 50-50%.

    ELEMENTOS A TENER EN CUENTA A LA HORA DE ELEGIR UNA TARIFA ELÉCTRICA

    Para poder analizar mejor las distintas posibilidades a la hora de elegir una tarifa de suministro eléctrico hay que aclarar como funciona el sector eléctrico español. Tal y como se describe en la Ley 54/1997, de 27 de noviembre, el sector eléctrico se estructura de la siguiente forma:


    • Actividades del sector eléctrico (Fuente: Ministerio de Industria, Energía y Turismo):
      • Producción: Consiste en la producción de energía eléctrica, pudiendo diferenciar entre generadores en régimen ordinario y en régimen especial (principalmente EERR). Esta actividad está liberalizada, pero sujeta a autorización administrativa previa.
      • Transporte: Transmisión de la energía eléctrica por la red de transporte, que puede ser primario (380 kV) o secundario (hasta 220 kV). Esta actividad está regulada, depende de Red Eléctrica Española.
      • Distribución: Se basa en la construcción, operación y mantenimiento de las instalaciones de distribución destinadas a suministrar la energía eléctrica en los puntos de consumo. Hasta la desaparición total de las tarifas y, transitoriamente, hasta la aparición del suministro de último recurso, incluye también la venta de energía a aquellos consumidores finales o distribuidores que adquieran dicha energía a tarifa. Esta actividad está regulada, depende de las empresas eléctricas autorizadas por la administración.
      • Comercialización: Consiste en la compra y venta de energía eléctrica. Esta actividad está liberalizada. Los comercializadores pueden adquirir la energía en el mercado diario e intradiario, en el mercado a plazo, a generadores tanto del régimen ordinario como del régimen especial y a otros comercializadores. Por otro lado pueden vender energía bien a los consumidores mediante la libre contratación, bien directamente al mercado diario e intradiario, en el mercado a plazo y a otros comercializadores. 


    Por lo tanto, partiendo de esta base, se tiene que para que un domicilio pueda tener suministro eléctrico se han de realizar cuatro actividades, dos de las cuales depende de la administración (transporte y distribución) y las otras dos dependen de las empresas generadoras y comercializadoras. Las actividades reguladas dependen de la administración, y es ella quien marca sus costes. Las actividades liberalizadas se desarrollan en régimen de "libre competencia", y marcan los precios que consideran oportunos en los conceptos que dependen de ellos.

    Por lo tanto, aunque la comercialización y generación sean un libre mercado, para poder utilizar las redes de transporte y distribución habrá que pagar un peaje, que es repercutido al cliente por las empresas comercializadoras (y pagados por estas en nombre del cliente a las distribuidoras).

    Este peaje es conocido como peaje de acceso, su estructura se describe en el RD 1164/2001, y su valor es dictado por el gobierno a través del BOE cada año o cuando las circunstancias especiales así lo aconsejen. En el artículo Nº2 de dicho RD se pueden apreciar cuales son exactamente los costes que se incluyen en los peajes de acceso. Hasta el 01/08/2013 los peajes de acceso habían seguido una evolución mas o menos constante al alza desde que se establecieron. A partir de esa fecha, con la reforma energética del gobierno, han cambiado de forma drástica. Los precios de los peajes de acceso antes y después del 1 de agosto para suministros domésticos (tarifa 2.0A, suministros en baja tensión con potencia contratada menor o igual a 10 kW) son:

    • Peajes de acceso hasta 01/08/2013:
      • Término de potencia: 17,793189 €/kW año.
      • Término de energía: 0,068998 €/kWh.
    • Peajes de acceso a partir del 01/08/2013:
      • Término de potencia: 31,649473 €/kW año.
      • Término de energía: 0,053255 €/kWh.



    Aunque la actividad de comercialización está liberalizada, el 1 de julio del 2009 entró en vigor un nuevo sistema de tarifas eléctricas, mediante el cual coexisten por un lado el mercado libre y por el otro una tarifa fijada por el Gobierno. Esta tarifa es la Tarifa de Último Recurso (TUR), y sus precios son marcados por el Gobierno para aquellos consumidores que no quieren o no pueden buscar otras ofertas en el mercado. Según el Ministerio de Industria, es una tarifa refugio que únicamente se aplica a suministros en baja tensión con potencias contratadas inferiores a 10 kW (la gran mayoría de consumos domésticos).

    Para contratar la TUR, es necesario hacerlo a través de una de las 5 Comercializadoras de último Recurso designadas por el Gobierno. Dichas comercializadoras deberán facturar el término de potencia y el de energía con los precios que marque el Gobierno cada trimestre a través de BOE, por lo tanto, dichos precios se revisarán 4 veces al año. La Tarifa de Último Recurso es el precio final de la energía, y por lo tanto incluye tanto los peajes de acceso, como el coste de la energía y el margen para la comercializadora. Al revisarse el precio de la TUR cada 3 meses y el de las tarifas de acceso cada año, las variaciones de este último concepto implicarán que el precio de la TUR se modifique en el siguiente trimestre.

    Igual que los peajes de acceso, la TUR también ha tenido una evolución mas o menos constante al alza hasta el 1 de agosto del 2013, momento en el que las drásticas modificaciones de los peajes de acceso como consecuencia de la reforma energética han obligado de igual modo a modificar la TUR. Los precios de la TUR antes y después del 1 de agosto para suministros domésticos (tarifa 2.0A, suministros en baja tensión con potencia contratada menor o igual a 10 kW) son:

    • Tarifa de Último Recurso hasta 01/08/2013:
      • Término de potencia: 21,893189 €/kW año (los peajes suponen un 81% del precio).
      • Término de energía: 0,140728 €/kWh (los peajes suponen un 49% del precio).
    • Tarifa de Último Recurso a partir del 01/08/2013:
      • Término de potencia: 35,649473 €/kW año (los peajes suponen un 88% del precio).
      • Término de energía: 0,124985 €/kWh (los peajes suponen un 42% del precio).

    Evolución del término de potencia de la TUR desde 2010. (Fuente: Elaboración propia)

    Evolución del término de energía de la TUR desde 2010. (Fuente: Elaboración propia)



    ELECCIÓN DE TARIFA ELÉCTRICA:

    Bueno, una vez explicada la estructura de la factura y del sistema eléctrico español, pasaré a explicar el estudio de mercado que hice de las ofertas de suministro eléctrico en mercado libre, que llevaron a que cambiase la tarifa que tenía contratada hasta la fecha. El estudio lo hice en junio del 2013, en ese momento estaba en mercado libre, y los costes de los términos de potencia y de energía de mi factura eran de 0,065203 €/kW día (23,799095 €/kW año) y de 0,160529 €/kWh respectivamente.


    Mi primera reacción fue decir ¿Esto es mucho o poco? para ello lo que hice fue ver en cuanto estaban los precios de la tarifa de último recurso (TUR), y me di cuenta de que en aquel momento (2º trimestre del 213) estaban en 0,059981 €/kW día (21,893189 €/kW año) y 0,138658 €/kWh, !casi tres céntimos menos cada kWh¡. Me di cuenta de que únicamente con cambiarme de tarifa a la TUR, me podría haber ahorrado 16,39 € en mi última factura (que era de 135,32 € con una potencia contratada de 5,5 kW y un consumo de 512 kW en dos meses).



    Pero antes de hacer ningún cambio de tarifa, decidí informarme un poco mejor sobre las famosas "ofertas de mercado libre" para ver realmente que es lo que estaban ofreciendo y cuales eran esos tan oídos "descuentos" en la factura si te pasas a mercado libre. Estuve viendo las ofertas ofrecidas por Iberdrola, Endesa y Hidro Cantabrico (por ser las mas conocidas) y prácticamente todas coincidían en el mismo tipo de ofertas:



    • O bien te acoges a alguno de sus "super planes" en los cuales te aplican entre un 10% y un 30% de descuento, que a priori dices, !ostras, un 10% de descuento¡, pero luego sigues leyendo y te fijas que el descuento lo aplican únicamente sobre el término de potencia, con lo cual, para consumos domésticos, casi nunca pasa de los 3€. Por otro lado esos planes se aplican sobre unos precios de término de potencia y de energía que siempre son superiores a los de la TUR (entre 2 y 3 céntimos mas caro el término de energía, que es el principal coste en la factura). Y por si fuera poco, estas tarifas te obligan a que contrates una serie de servicios extras, como por ejemplo, servicios de protección de pagos (que cubren los costes de las facturas de la luz en caso de invalidez, defunción o cosas similares, del titular del contrato, como si fuese un seguro de vida) por 1 €/mes, y servicio de urgencias eléctricas por 2€/mes (según Iberdrola). Dichos planes se pueden contratar bien con un solo periodo de facturación, con discriminación horaria de dos periodos, con precios super valle y demás, pero en todos los casos se dan las mismas condiciones.
    • O bien te acoges a tarifas en las que han equiparado los precios del término de potencia y de energía al precio de la TUR del trimestre actual. En este caso, dicen que te mantienen ese precio durante un año (hay que tener en cuenta que la TUR se revisa cada tres meses), con lo cual si contratas con ellos, y la TUR sube, te ahorras dinero. Aunque también hay que puntualizar una cosa, ellos únicamente te mantienen el precio del "coste de la energía", pero no el de las tarifas de acceso, ni el del IPC. Es decir, si suben las tarifas de acceso, ellos te subirán el precio que te han ofertado (el de la TUR), si sube el IPC, ellos te subirán el precio, si baja la TUR (como ocurrió en los segundos trimestres de 2012 y de 2013, aunque esto es poco probable que vuelva a ocurrir) no te ahorras nada, de hecho estás pagando mas. Por lo tanto, intentan venderlo como que "te mantienen el precio de la TUR durante un año, cuando la TUR previsiblemente suba", pero si suben los peajes de acceso, subirá tanto la TUR como el precio que te hayan ofertado.
    • Otra opción es contratar conjuntamente los suministros de gas natural y de electricidad, en cuyo caso estamos en las mismas, ya que te igualan los precios de la TUR de gas y de electricidad como en el caso anterior, y quizás te hagan algún "descuentillo" como el que ya he comentado.


    En mi caso, y teniendo en cuenta todo lo que he expuesto, decidí cambiarme a la tarifa de último recurso en julio, precisamente, el día 1 de julio subió el precio de la TUR (a 14 céntimos de euro el kWh) y el 1 de agosto se modificaron tanto los peajes de acceso como la TUR (con los valores comentados antes). Por lo tanto, aunque hubiese elegido irme a mercado libre con los precios de la TUR, al haber subido los peajes de acceso, estaría en la misma situación.


    Con lo cual mi conclusión ha sido bastante clara, en mercado libre por lo general se va a pagar mas, o como máximo, pagarás lo mismo que en la TUR, con prácticamente las mismas variaciones de precio. Con todo esto, y con la satisfacción personal que me produce el dejar de ser un cliente de mercado libre, decidí cambiarme a la TUR, pasando a depender únicamente del gobierno, en vez de las compañías eléctricas (aunque todos sabemos, que realmente y por desgracia, no hay mucha diferencia).

    El siguiente artículo de la OCU relacionado con el tema es también bastante interesante, ya que plantea 14 preguntas básicas a la hora de estudiar un cambio de tarifa. Espero que este artículo os haya parecido interesante y haya resuelto algunas de las preguntas que suelen plantearse cuando viene un comercial de una compañía eléctrica a ofrecer el cambio a mercado libre. Espero vuestros comentarios, experiencias y opiniones. 

    Saludos a todos


    Fuentes empleadas:

    https://www.iberdrola.es
    http://www.minetur.gob.es/
    http://www.boe.es/
    http://www.ree.es/
    http://www.ocu.org/